El Gobierno Provincial ratificó la continuidad de la construcción del nuevo puente entre Santa Fe y Santo Tomé, a pesar de la intimación del Gobierno Nacional para frenar los trabajos. El ministro de Obras Públicas provincial, Lisandro Enrico, fue tajante al asegurar que la obra “seguirá tal cual fue planificada”, desafiando la postura de la administración de Javier Milei.

“Ante el comunicado del Gobierno Nacional que pretendería paralizar la obra, queremos informar que la construcción del nuevo puente, iniciada el 13 de marzo, continuará sin alteraciones”, afirmó Enrico. El Puente unirá ambas márgenes del río Salado, en jurisdicción de la Municipalidad de Santa Fe y la Municipalidad de Santo Tomé, por lo que “no hay ninguna interferencia en áreas del Gobierno Nacional”.

 

Enrico también señaló que la provincia ya había firmado un convenio con Vialidad Nacional el 22 de noviembre pasado, en el que se establecía que Santa Fe construiría la obra con fondos propios y brindaría información sobre su avance. “Ya que el Gobierno Nacional no colabora ni con el valor de un tornillo, veríamos con agrado que en vez de amenazar con parar una obra provincial que les resuelve una congestión nacional, tengan a bien colaborar y no poner palos en la rueda”, lanzó el ministro.

Además, comparó la situación con la construcción del Túnel Subfluvial que une Santa Fe con Entre Ríos. “Santa Fe ya resolvió sola un problema de comunicación interprovincial cuando se realizó el Túnel Subfluvial, a pesar de la oposición del Gobierno Nacional. Ese túnel se construyó sin afectar jurisdicción nacional y el tiempo habla por sí solo“, recordó.

Nuevo Puente: qué dice Nación

Desde el Gobierno Nacional sostienen que la obra no cuenta con la debida autorización y que existe un supuesto incumplimiento del convenio firmado entre Vialidad Nacional y Vialidad Provincial. En una nota emitida por la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, se señala que “la Dirección Nacional de Vialidad ha constatado la ejecución de trabajos en la zona de obra sin la debida autorización, motivo por el cual intimó a la Dirección Provincial de Vialidad de Santa Fe a cesar de inmediato dichos trabajos, bajo apercibimiento de iniciar las acciones legales correspondientes”.

El conflicto deja en evidencia una nueva disputa entre la gestión de Javier Milei y el gobierno santafesino, en un contexto donde la infraestructura y el desarrollo vial se han convertido en un nuevo foco de tensión entre la Nación y las provincias a partir de la decisión del Ejecutivo nacional de abandonar completamente la obra pública, tanto en el financiamiento como el mantenimiento de rutas y caminos.