Cuando el empate parecía inevitable, Diego Armando Díaz aprovechó la última jugada y, con un remate preciso, selló el 1-0 para la victoria ante Cruzeiro por Copa Sudamericana y desatar el delirio del 15 de Abril. En conferencia de prensa, el entrenador Rojiblanco analizó el desempeño de sus dirigidos.
“Después de lo que nos pasó en el último partido, tuvimos una charla muy a corazón abierto, haciendo una autocrítica de que no podíamos jugar sin humildad. Estuvimos una hora y media en el vestuario llorando”, confesó.
González también valoró la participación en la Copa Sudamericana: “Esta clase de competencia le da prestigio al club, a los jugadores y a nosotros. A la gente, que hoy ocupó todos sus lugares, nos alentó y nos apoyó”. Además, reconoció la importancia del tanto convertido por Díaz: “Toda la gente de Unión desea que le vaya bien y que haga un gol. Esa energía se siente cuando entra. Gracias a Dios tuvo la suerte de poder hacer otro gol en Primera y en Sudamericana”.
Sin embargo, el DT no perdió de vista la lucha en el torneo local y la situación del equipo en la tabla de posiciones. “Mañana nuevamente a entrenar y pensar en lo que realmente nos interesa, que es el campeonato. Nos estamos comprometiendo con el tema del descenso y no está bueno. Es otro desafío desde otro lado”, señaló.
Respecto a la reciente derrota ante Aldosivi, Kily fue contundente: “El domingo es otra chance para confirmar que lo que pasó con Aldosivi no va a volver a pasar. No le podíamos fallar otra vez a la gente. No era justo”. También reflexionó sobre las críticas que recibió en los últimos días: “Recibimos críticas de todo tipo. En el fútbol argentino naturalizamos que te insulten, que se metan en cosas privadas. Uno tiene familia. Es humillante lo que hacen, está muy mal y esto afecta”.
Finalmente, González reconoció: “Tenemos altibajos y el gran problema es la falta de gol. Nos genera mucha desconfianza. Esto no nos puede confundir. Nuestra realidad es el campeonato y tenemos que sumar puntos”.


