En el marco de los 120 años que cumplirá el Teatro Municipal 1° de Mayo el próximo 5 de octubre y con el objetivo de conservar y poner en valor el patrimonio santafesino, comenzó la restauración de toda la ornamentación que está delante de los palcos en la Sala Mayor.

La tarea está a cargo del equipo de Conservación y Restauración de la Municipalidad de Santa Fe, quienes recibieron la capacitación de la experta en este tema: Alicia Beltramino quien llegó de la ciudad de Córdoba para transmitir sus técnicas, conocimientos y experiencias.

 

Cómo es la restauración del Teatro Municipal

Los trabajos se realizan en dos etapas: la primera es de investigación donde se realiza un reconocimiento histórico de la obra o el bien a intervenir.  Y la segunda es de aproximación, que tras la recolección de la información, se interviene para ver la resistencia del pigmento, las distintas capas de pintura, el color y así llegar a la original para su recuperación.

“En todo trabajo de restauración se parte de un concepto fundamental que es el reconocimiento de la obra de arte, ya sea histórico, estético, artístico en cuanto a las técnicas de ejecución, de los materiales, las pinturas, los ligantes, es decir, todo un trabajo de investigación previo a cualquier tarea de ejecución sobre el bien cultural. En definitiva, no podemos intervenir en algo que todavía no conocemos”, detalló la experta cordobesa Alicia Beltramino.

“Ahora pasamos a una segunda etapa que a partir de los resultados nos aproximamos a la obra de arte y esa información nos permite hacer otras pruebas físicas, ya tangibles sobre la pieza para ver la resistencia del pigmento, vemos las capas de pintura al agua, o sintética, o al óleo, entonces en función del rechazo a ciertos productos de limpieza, se van descartando ciertos materiales para después ser menos invasivo y lo más cuidadoso con el patrimonio. Aquí estamos ahora. Vamos a hacer un trabajo de limpieza para ver cuáles son los productos y los materiales que mejor se relacionan o son compatibles con el bien cultural”.

Beltramino nació en San Justo, provincia de Santa Fe, y hace más de 30 años que se radicó en Córdoba para estudiar y, si bien viajó por muchos lugares del país, es la primera vez que está en la capital santafesina y en el Teatro Municipal al que definió como “una obra de arte maravillosa desde todo punto de vista, desde la cuestión histórica hasta todos los procesos de cambio que sostuvo durante tanto tiempo”.

“Hoy la teoría de la conservación y restauración está más presente y tenemos más conocimientos, más información como para afrontarlo, entonces siempre se va a trabajar en virtud de la información que en bien cultural tiene. En este caso, no traemos una nueva información, nuevas metodologías, productos, pinturas, o nueva paleta de color, sino a partir de la información que tiene el monumento y es lo que nosotros vamos a rescatar ahora”, agregó Beltramino.

Manos a la obra

En relación al trabajo en sí, la experta dijo que “es una joya y los trabajos son muy grandes, significan mucho esfuerzo de todas las partes”, entonces “la mejor alternativa es trabajar por etapas, por postas, eso lo hace más real, más concreto y más realizable”, destacó. En esta línea, agregó: “En esta etapa vamos a abordar los frontales de los palcos solamente desde la limpieza. Tomamos un tramo desde escudo a escudo y ahí vamos a practicar los sistemas de limpieza, de consolidación, de reposición o de restitución matérica y los de retoque”.

En definitiva, eso va a quedar como muestra de lo que se debe hacer en el resto de los palcos. “Ya tenemos un patrón de conducta, la pintura reaccionó de esta forma con determinados materiales, entonces ya es más fácil después ir replicando en los otros sistemas, en los otros espacios y así completar todo el trabajo en el interior del teatro municipal”, destacó Alicia Beltramino.

Con una larga trayectoria

Alicia Beltramino, en casi tres décadas restauró más de 70 templos en la Argentina, desde Corrientes, Salta, Santiago del Estero, entre otros; y el más reciente en Córdoba fue la Capilla de Tegua (Monumento Histórico Nacional), cerca de Elena, pero la larga lista incluye a la Catedral y a la iglesia de los Capuchinos, en la capital cordobesa. Se especializó en Italia en el arte de recuperar el patrimonio histórico y cultural y allí hizo trabajos, incluidos varios de metalización con pan de oro.

Se formó en Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Córdoba, en 1985 cuando se fue de su San Justo natal. En Italia se especializó en la escuela Ars Restauri y en la universidad Di Perugia. También se capacitó con el alemán Erwin Emmerling y el mexicano Rodolfo Vallín, reconocidos en el mundo en este rubro. Su deseo es que “no se pierda la memoria y se preserve el patrimonio cultural” y asegura que “siempre un edificio de valor histórico se puede recuperar”.