Estudiantes, docentes, no docentes, autoridades, referentes sociales y gremiales, organizaciones y la ciudadanía en general se movilizaron de forma multitudinaria en Santa Fe, en la segunda Marcha Federal Universitaria en defensa de la universidad pública y con un pedido que ya es “un grito de auxilio”, de acuerdo al documento que se leyó en el acto: que se promulgue la ley de financiamiento, sancionada el 13 de septiembre pasado.
Hubo dos columnas que alimentaron la masiva y pacífica movilización. Una partió desde Ciudad Universitaria -conformada mayormente por el sector docente y estudiantil-, cruzó el puente Colgante y siguió a lo largo de 5 cuadras por una mano de bulevar. La otra, convocada por la universidad, salió del Rectorado y tenía una extensión de al menos 3 cuadras. Ambas confluyeron en Pedro Vittori y bulevar, en la plaza de El Molino, donde alrededor de las 18 comenzó el acto con la lectura de un documento unificado.
Cánticos, bombos y pancartas con consignas de que “la universidad pública no se negocia”, primaron entre la multitud que nuevamente -como aquella otra del pasado 23 de abril- apoyó a la universidad y mandó un mensaje contundente al Gobierno nacional. Por un momento, de entre el ruido surgió “una melódica” solitaria que abrió un cono de silencio en una de las columnas, y cerró gargantas con sus notas lánguidas del himno de la UNL.
La movilización se realizó en todo el país, con epicentro en Buenos Aires, y fue convocada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que agrupa a gremios docentes y no docentes, por la Federación Universitaria Argentina (FUA), en la que están estudiantes, y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne a los rectores.
No obstante, la protesta fue apoyada por gran cantidad de gremios, organizaciones políticas y sociales que incluyen la CGT, las dos CTA y la Ctera, esta última de los docentes del sistema educativo obligatorio, que acompañó la jornada de protesta con un paro de actividades al que adhirió Amsafe en la provincia.
Lectura del documento
El acto fue sencillo y consistió en la entonación del himno nacional y la lectura del documento unificado que fue leído en todos los lugares del país donde se hicieron marchas. Sobre el lateral del edificio de El Molino, en Pedro Vittori y bulevar, se montó una tarima y se preservó, con un vallado bajo, el sector donde se colocaron sillas para las autoridades y referentes que se hicieron presentes.
El presidente de la FUL, Franco Maggi, fue el único encargado de leer el texto. A su lado, en el palco, lo acompañaron los rectores Mammarella y Donnet; también Jimena Fernández (Adul), Lucila Rossi Gerard (Fagdut), Rubén Núñez (Apul), Mauro Avalos (no docentes UTN) y Francisco Bugna (Ceut). Antes, se hizo mención por micrófono a una extensa lista de adhesiones.
Esto compromete uno de los núcleos de la universidad pública, “pues pone en riesgo la continuidad de los cuadros académicos, de administración y de servicios esenciales para su funcionamiento”, argumenta. Asimismo, la crisis del financiamiento educativo, con especial impacto en la caída de los salarios docentes y en las condiciones del sistema científico, estuvieron presentes en los párrafos del extenso documento.
“El señor presidente de la Nación tiene al alcance de su mano una ley razonable que resuelve los problemas, cuidando al Estado y a su economía. Los estudiantes de toda la Argentina le pedimos en un grito de auxilio para salvar al sistema: promulgue la ley de financiamiento universitario”, leyó el estudiante, despertando aplausos de la multitud.




