El domingo por la noche, personal del 911 acudió a un domicilio de calle Ovidio Lagos al 8500 tras recibir un llamado por un caso de violencia de género. En el lugar, los agentes constataron la situación y procedieron a la aprehensión de un hombre que había agredido físicamente a su pareja.
Durante el procedimiento, la víctima se descompensó y fue asistida por los efectivos. En ese momento, se hizo presente la hermana de la mujer, quien comenzó a increpar y agredir a los policías. Pese a las reiteradas advertencias, la mujer no se calmó y se lanzó encima de los uniformados, con el peligro de quitarle su arma a alguno de ellos.
Ante esta situación y para evitar un mal mayor, una suboficial extrajo su pistola Taser y efectuó una descarga que permitió reducirla rápidamente.
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad se destacó el accionar profesional de la agente, remarcando que el uso del dispositivo de electrochoque evitó un posible desenlace trágico. La persona que recibió la descarga se encuentra en buen estado de salud y sin secuelas.
Cococcioni recibió a la suboficial que realizó el primer uso de una Taser
El ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia, Pablo Cococcioni, recibió este martes a la suboficial Juana Natalí Rodríguez y al jefe del Comando Radioeléctrico de Rosario, Matías Moreyra, tras el operativo realizado el domingo por la noche en Ovidio Lagos al 8500, donde por primera vez se empleó una pistola Taser en una intervención real en Santa Fe. “El personal se encontró con una segunda persona que, fuera de control, empezó a forcejear e impedir la actuación policial”, explicó Cococcioni al detallar el contexto.
El funcionario sostuvo que este episodio “marca un antes y un después porque permite resolver situaciones críticas sin escalar al uso de armas de fuego ni exponer al personal a forcejeos riesgosos”. También subrayó que los dispositivos “son herramientas que se utilizan en todo el mundo y que salvan vidas”. Rodríguez, previamente capacitada y habilitada, describió por qué tomó la decisión en el momento: “La vi muy agresiva y quería evitar que alguien saliera lastimado”. Indicó que la reacción “fue instantánea” y que el dispositivo “permitió controlar la situación sin llegar a mayores”.




