Santa Fe se prepara para un momento histórico: el comienzo de la Convención Reformadora de la Consitución provincial, proceso que buscará modernizar la Carta Magna santafesina, vigente desde 1962.

En ese marco, el secretario General del Gobierno de Santa Fe, Juan Cruz Cándido, subrayó la importancia institucional del momento y destacó el espíritu con el que el oficialismo encara esta etapa: “Queremos que la convención sea abierta, participativa y eficiente”, expresó

Cándido celebró el amplio consenso político que permitió la sanción de la Ley N.º 14.384 y la posterior convocatoria a la elección de los 69 convencionales constituyentes. “Es un momento apasionante, porque estamos arrancando algo de cero. No hay autoridades salientes. Todo debe organizarse desde el principio”, remarcó.

Uno de los pilares centrales de esta etapa será la participación de la ciudadanía en el debate constitucional. Para ello, el Gobierno habilitará una plataforma digital oficial, accesible desde la web donde cualquier persona podrá presentar propuestas, notas u opiniones que serán derivadas a las comisiones de trabajo de la Convención.

“El objetivo es garantizar que la sociedad santafesina pueda aportar su mirada y que el texto final de la reforma no sea solo el producto de un acuerdo político, sino también de una construcción colectiva”, indicó el funcionario.

Un proceso con plazos y desafíos

La Convención trabajará durante 40 días, con posibilidad de extender ese plazo por 20 días más, y debatirá 43 artículos habilitados para su reforma, entre ellos cuestiones clave como el sistema electoral, los derechos ciudadanos, la autonomía municipal y la posible habilitación de la reelección del gobernador.

“Queremos que la convención llegue al final con un texto aprobado y vigente”, insistió Cándido, marcando el horizonte temporal del proceso, que podría concluir con una nueva Constitución antes de fin de año.

La provincia de Santa Fe es la única del país que aún no reformó su Carta Magna desde la modificación de la Constitución Nacional en 1994. La apertura de esta convención busca saldar esa deuda institucional con un proceso que, según el Gobierno, estará marcado por la transparencia, la apertura y el compromiso cívico.