El Concejo de Santa Fe aprobó este jueves un proyecto de resolución que propone la creación de una Brigada Anti Picadas, un grupo especializado que tendrá la misión de realizar operativos móviles para prevenir y controlar las peligrosas competencias de velocidad ilegales en distintos puntos de la ciudad.

La iniciativa fue impulsada por la presidenta del Concejo, Adriana “Chuchi” Molina, quien advirtió sobre la necesidad de tomar medidas concretas para evitar que estas prácticas sigan cobrando vidas.

El proyecto solicita al Ejecutivo Municipal que realice estudios de factibilidad técnica y económica para la implementación de esta brigada dentro del marco jurídico y funcional de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI). Su función principal será desplegar controles nocturnos en puntos estratégicos de la ciudad y actuar en eventos públicos de gran concurrencia para evitar este tipo de maniobras temerarias.

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Controles móviles y tecnología para frenar las picadas

Molina destacó que, si bien el municipio avanza con la construcción de manda peatón en la Costanera santafesina para desincentivar las picadas en esa zona, ya se han detectado estas prácticas ilegales en otros sectores, como en la intersección de Avenida Aristóbulo del Valle y Galicia. “No podemos permitir que esta práctica ilegal y riesgosa, que ya se cobró la vida de santafesinos, se traslade de un barrio a otro a medida que avanzan los controles y las medidas de seguridad“, sostuvo la edil.

Además, el Concejo busca garantizar que el Ejecutivo destine parte del empréstito de $3.500.000.000 autorizado en el presupuesto de este año a la adquisición de tecnología y equipamiento para los operativos. En ese sentido, se solicitaron $80.000.000 para la compra de drones conectados al Centro de Monitoreo, radares móviles, reductores de velocidad y vallas de seguridad.

Una estrategia para mejorar la seguridad vial

En caso de que la creación de la Brigada Anti Picadas sea viable, el Ejecutivo Municipal deberá informar al Concejo sobre su implementación y equipamiento. “Es necesario que desde el Estado se activen todos los mecanismos disuasivos posibles, que permitan anticiparnos a los hechos, para que los vecinos tengan el descanso y la paz que se merecen y que se resguarde la seguridad pública”, concluyó Molina.

Con esta propuesta, Santa Fe busca reforzar su lucha contra las picadas ilegales, una problemática que no solo pone en riesgo la vida de quienes participan, sino también la de peatones y automovilistas que circulan por las calles de la ciudad.