El Concejo de Santa Fe aprobó la creación del “Corredor Verde Santafesino”, iniciativa que busca recuperar, valorizar y transformar la traza ferroviaria en un gran corredor lineal conectado con la Reserva Natural del Oeste.
Se trató de un proyecto que impulsó el edil Lucas Simoniello (UCR-Unidos) en coautoría del ex concejal Leandro González
Simoniello destacó el valor colectivo de esta iniciativa y el rol del grupo ambiental “Vía Verde”, que desde hace años promueve la recuperación comunitaria de los tramos ferroviarios en desuso. “Vía Verde es un ejemplo de participación ciudadana, de horizontalidad y de compromiso ambiental. Con ellos venimos construyendo un corredor que hoy se consolida como política pública”, afirmó.
En este sentido, la ordenanza establece la creación del corredor desde calle Jorge Luis Borges y la Reserva Natural Oeste hasta calles Vélez Sarsfield e Intendente Muttis, unos 150 mil metros cuadrados que se rezonifican para que sea considerada como una plaza de forma lineal y el diseño de un Plan de Intervención Integral a cargo del Ejecutivo Municipal.

Este plan deberá desarrollarse de manera progresiva, interdisciplinaria y con participación ciudadana activa, incorporando lineamientos como accesibilidad universal, sostenibilidad ambiental, movilidad sustentable, preservación del patrimonio y espacios deportivos, culturales y recreativos.
Perspectiva
El concejal Simoniello mencionó durante la sesión que se incorporó como prioridad del Presupuesto 2026 la realización de obras y equipamientos necesarios para avanzar en el desarrollo de este corredor. “Este proyecto nos trae beneficios a todos. Beneficios ambientales, como la conectividad de ecosistemas, la conservación de la biodiversidad nativa, la regulación hídrica y la moderación de las temperaturas que vive la ciudad. También ventajas en movilidad, ya que facilitará trasladarse de forma más segura, sana, económica y amigable con el ambiente”, analizó.
Al mismo tiempo, la creación del Corredor Verde Santafesino permitirá recuperar espacios en desuso y transformarlos en áreas verdes de alto valor ambiental y social, para así mejorar la calidad de vida de quienes habitan los barrios del entorno.
“Es una oportunidad histórica y una muestra de que cuando el Estado escucha y acompaña a la comunidad, las soluciones y los cambios llegan. Esta es una forma de proyectar una ciudad más integrada, saludable y con futuro”, concluyó Simoniello.


