En una sesión extensa con ribetes escandalosos, en medio de movilizaciones en todo el país y un paro general de la CGT, el gobierno de Javier Milei logró aprobar en la Cámara de Diputados la reforma laboral. Ahora el proyecto regresó al Senado para analizar las modificaciones realizadas y convertirla en Ley.
El proyecto fue aprobado con 135 votos a favor y 115 rechazos en la votación en general, y ahora para ser convertida en ley deberá ser ratificada por el Senado, ya que se eliminó el artículo 44 que establecía una rebaja de los salarios para los trabajadores que tengan un accidente o enfermedad, fuera del ámbito laboral.
La Libertad Avanza, Fuerzas del Cambio (UCR, MID, y PRO), Innovación Federal, Producción y Trabajo, Independencia, y algunos diputados sueltos monobloquistas fueron quienes levantaron sus manos para votar positivamente la iniciativa.
Por su parte, los diputados de Unión por la Patria, la gran mayoría de los diputados de Provincias Unidas (menos Gisela Scaglia y José Nuñez), los cuatro integrantes del Frente de Izquierda, y los monobloques de Marcela Pagano, Natalia de la Sota y el puntano peronista Jorge Fernández.


