Unión jugó contra Huracán en el estadio 15 de Abril. Este partido corresponde a la fecha 18 y fue dirigido por Nicolás Ramírez. Cuando todo parecía indicar que el encuentro terminaba en igualdad, una mano en el área tatengue le dio al visitante la oportunidad de llevarse la victoria con un penal ejecutado por Fértoli.

Los primeros minutos del partido mostraban exactamente lo que todos esperaban antes de que comenzara. Huracán se estaba plantando bien en el campo rival, controlando la pelota y creando peligro constante frente al arco de Thiago Cardozo. Mientras tanto, el equipo de Kily González estaba haciendo lo posible por aguantar el dominio que estaba imponiendo el Globo. La situación era clara: Huracán estaba intentando hacerse con el control del juego, mientras que Unión trataba de resistir y encontrar su ritmo.

En líneas generales, el partido mostraba que Huracán estaba dominando el juego, pero la verdad es que no estaban siendo muy profundos en sus ataques. Aunque tenían el control de la pelota, no lograban concretar sus jugadas en ocasiones claras de gol. Por otro lado, Unión estaba intentando hacerse con la pelota, buscando sorprender a su rival con jugadas rápidas. Sin embargo, a pesar de sus intentos, les faltaba esa efectividad necesaria para marcar la diferencia en el marcador.

La primera jugada de peligro para el Rojiblanco llegó cuando Pardo hizo un gran pase en profundidad que logró superar todas las líneas del Globo pero Bruno Pittón se encargó de acercar la pelota al arco rival con su remate. Apenas unos segundos después, Rocky Balboa tuvo otra oportunidad clara. Unión recuperó la pelota en la salida del rival y, gracias a varios toques rápidos de primera, logró dejar a Rocky frente al arco. Sin embargo, justo cuando iba a rematar, un defensor logró interceptar su tiro y terminó enviando la pelota al córner.

Unión logró hacerse con la posesión de la pelota y, como de costumbre, comenzó a jugar según su libreto habitual. Con las subidas en profundidad de sus laterales y el desequilibrio individual que aporta Simón Rivero, empezaron a generar preocupación en el equipo de Huracán.

Segundo tiempo

La segunda mitad del partido arrancó de una manera muy parecida a como había comenzado la primera. Huracán seguía con la misma dinámica, controlando la pelota y tratando de imponer su juego, pero se notaba que les faltaba profundidad en sus jugadas. Sin embargo, Unión no se quedó atrás y, al ver que necesitaban reaccionar, comenzó a apretar un poco más. Fue así como Mosqueira decidió probar suerte con un remate desde afuera del área, y su tiro puso a Galíndez en serios aprietos.

La figura del Tatengue era claramente Franco Pardo. Estaba haciendo cortes a tiempo y buscando siempre las opciones en profundidad, y al arriesgar, ganaba. Así fue que también era el que más peligro llevaba al arco del visitante. En un momento, se elevó, superó a toda la defensa de Huracán y su remate impactó en el travesaño. Unión merecía romper el cero en el marcador.

La primera jugada que realmente se pudo considerar como peligrosa frente al arco de Unión llegó cuando Cabral intentó un remate cruzado. Aunque la pelota no se dirigió exactamente al arco defendido por Cardozo, el disparo se envió con fuerza hacia el arco, lo que hizo que el arquero estuviera atento y enviara la pelota al córner.

Cerca del final del partido, la hinchada se puso de pie y comenzó a alentar desde las tribunas. Ese aliento fueron como una inyección de ánimo para que el equipo saliera a buscar la victoria con todas sus fuerzas. Unión era el que más peligro generaba en el campo, mientras que Huracán parecía estar completamente desbordado. Los jugadores del equipo visitante se mostraban más interesados en mantener la posesión del balón solo para que pasaran los segundos, en lugar de intentar acercarse al arco.

Al final del partido, la tensión se apoderó del ambiente cuando un centro pasado llegó al área y, en un momento desafortunado, el balón tocó la mano de Corvalán. Ante esta situación, el árbitro Nicolás Ramírez fue llamado por el VAR para revisar si el toque había sido intencional o no. Después de analizarlo, el árbitro decidió sancionar la falta y cobrar un penal. Héctor Fértoli se hizo cargo del tiro desde los doce pasos y, con su remate, le dio los tres puntos al equipo visitante en la última jugada del partido.