“No nos van a hacer callar, seguimos luchando y defendiendo los derechos que conseguimos históricamente”, rezaba una de las primeras líneas del documento que se leyó este lunes en la plaza 25 de Mayo. Fue en el marco de la marcha por el 8M que se postergó el pasado sábado por la lluvia y se hizo este lunes, con una importante presencia de mujeres y disidencias.
“Mujer, escucha, únete a la lucha”, “Abajo el patriarcado, se va a caer, se va caer”, “Ni una menos, vivas nos queremos”. Con esos cánticos y carteles, la manifestación tuvo como punto de partida la Plaza del Soldado, desde donde la nutrida columna se desplazó hacia la emblemática Plaza 25 de Mayo, en un clamor en repudio a la violencia contra las mujeres.
Antes de llegar al lugar del acto, se prendieron bengalas de los clásicos colores violeta y verde -que identifican la lucha feminista- en la esquina de San Jerónimo y General López. Mientras iban arribando las manifestantes a la plaza, se escuchaban nombres de víctimas de femicidios como Alejandra Ironici o Vanesa Castillo.
También desde el micrófono se abogó porque no se quite la figura del “femicidio” del Código Penal. “Ese es el límite”, señalaron las organizadoras.
“Marchamos para honrar a las mujeres trabajadoras que dieron su vida por mejores condiciones de trabajo. Ese fue el origen del 8M y hoy permanecemos en la lucha”, proseguía el documento, que se dio lectura tras una performance de música y danza.
Andrea Luna y Marisa Pradolini, desde la organización de la marcha, señalaron a los medios de comunicación que “estamos acá presentes en las calles. Seguimos con nuestros reclamos históricos porque la deuda sigue siendo con nosotras, hacia las mujeres y disidencias”.
“Estamos nuevamente en las calles, no las abandonamos. La calle es nuestro lugar de protesta, de resistencia, contra estas políticas de ajuste, de hambre, de retrocesos de nuestros derechos laborales y previsionales históricamente conquistados. Retrocesos que nos perjudican directamente a las mujeres”, denunciaron.



