La provincia de Santa Fe vivirá este lunes 14 una jornada histórica con el inicio formal de la Convención Reformadora que debatirá y sancionará modificaciones a la Constitución, vigente desde 1962.

El acto de apertura se realizará a las 10 en la sede de la Legislatura con la asunción de las autoridades de la Convención y la jura de los 69 convencionales constituyentes electos en los comicios del pasado 13 de abril.

La convocatoria a esta instancia reformadora fue habilitada por la Ley N.º 14.384, que declaró la necesidad de la reforma constitucional, tras contar con amplio respaldo en la Legislatura. Posteriormente, mediante la Ley N.º 14.152, se convocó a la elección de convencionales, cuya composición refleja la diversidad política del escenario santafesino.

Composición y plazos de trabajo

La Convención estará integrada por 33 convencionales de Unidos para Cambiar Santa Fe, 12 de Más para Santa Fe, 10 de La Libertad Avanza, 7 de Somos Vida y Libertad, 4 de Activemos y 3 del Frente de la Esperanza.

El trabajo se desarrollará con sede en la ciudad de Santa Fe, aunque también está previsto el funcionamiento de comisiones en Rosario. La Convención tendrá un plazo inicial de 40 días corridos para debatir y dictar las reformas, con posibilidad de una prórroga de hasta 20 días, que deberá ser aprobada por mayoría en el pleno. Sin prórroga, la actividad concluirá el próximo 12 de septiembre.

Reforma esperada

Los convencionales tendrán como eje de discusión una base de 42 artículos habilitados para su modificación, lo que marca una hoja de ruta orientada a la modernización del Estado, la actualización institucional y la incorporación de nuevos derechos ciudadanos.

Finalizada la etapa deliberativa, la Convención podrá optar por sancionar una nueva Constitución provincial o realizar modificaciones parciales a la vigente. En ambos casos, el texto será publicado oficialmente y se prevé que entre en vigencia antes de fin de año.

Un hito institucional

Santa Fe es actualmente la única provincia del país que no reformó su Carta Magna tras la reforma de la Constitución Nacional en 1994, lo que otorga un carácter particularmente simbólico y trascendental a este proceso.

La apertura de la Convención Reformadora marca el comienzo de un debate institucional clave para el futuro político, jurídico y social de la provincia, con la expectativa puesta en alcanzar consensos que reflejen las demandas de una ciudadanía en transformación.