El proceso de consulta y construcción colectiva para definir los denominados Entornos Urbanos Ribereños avanza a buen ritmo. La Comisión Especial creada por el intendente Juan Pablo Poletti, integrada por representantes de universidades, colegios profesionales, organismos técnicos, el sector privado, el Concejo Municipal y distintas áreas del Ejecutivo Municipal, comenzó a funcionar el pasado 10 de junio y ya concretó tres reuniones de trabajo.
“Contamos con una excelente respuesta por parte de todas las instituciones, que han designado a sus representantes e incluso han presentado documentos de trabajo de gran valor para enriquecer el debate”, explicó Raquel Wendler, subsecretaria de Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Santa Fe y responsable de coordinar el trabajo de la Comisión.
“En estas reuniones hemos avanzado en plantear este nuevo enfoque, que busca integrar la relación ciudad-río no como un borde o un límite, sino como una interfaz de transición y convivencia que reconoce las características del ambiente en el que vivimos”, sostuvo la funcionaria y agregó: “Ya comenzamos el análisis de cada uno de los ocho Entornos Urbanos Ribereños que hemos delimitado preliminarmente”.
Cabe recordar que esta iniciativa está orientada a construir consensos para la planificación y el desarrollo sostenible de sectores estratégicos vinculados al agua en la ciudad y fue presentada por el intendente Poletti a fines de mayo de este año.
“Los Entornos Urbanos Ribereños son una figura nueva que nos permite proyectar la ciudad mirando al río. El desafío es aprender a convivir con él, comprender su dinámica y transformar esa relación en una fortaleza”, explicó el mandatario local.
Desde la Municipalidad se propone la creación de ocho Entornos Urbanos Ribereños: del río Salado, del río Santa Fe, de la laguna Setúbal, del Paseo de la Laguna, de la laguna del Rodeo, del riacho Santa Fe, de Colastiné y del riacho Tiradero Viejo.
“Lo importante es el proceso que nos hemos propuesto llevar adelante, porque entendemos que este tipo de decisiones, que marcan un nuevo enfoque para el desarrollo urbano, tienen que ser construidas de manera participativa, con una mirada sostenible y resiliente, atendiendo las distintas dimensiones que deben tenerse en cuenta”, explicó Wendler.
Para ello, el equipo técnico de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Recursos Hídricos realizó un trabajo de sistematización de información sobre dimensiones hídricas, ambientales, urbanísticas, constructivas, sociales y económicas.
“Contar con esta información actualizada y mapeada nos permite entender mejor las características de cada entorno, identificar las problemáticas y también las oportunidades de desarrollo”, agregó la subsecretaria.
“Por ejemplo, se observan diferencias notables en cuanto a densidad poblacional o acceso a espacios públicos de calidad; también la subutilización de zonas con buena infraestructura y servicios, así como limitaciones vinculadas con la dinámica propia de las crecidas y sequías de nuestros ríos”, señaló Wendler.
Sobre la propuesta
Santa Fe posee una identidad profundamente ligada al agua: más del 70 % de la superficie del ejido urbano está conformada por ríos, lagunas y bañados que forman parte del sitio Ramsar Delta del Paraná. A partir de esa condición, el municipio busca fortalecer herramientas de planificación que permitan compatibilizar el crecimiento urbano, la preservación ambiental y la resiliencia frente a riesgos hídricos y climáticos.
La Comisión Especial, creada mediante la Resolución N.° 922, tiene como objetivo analizar el marco normativo vigente relacionado con las áreas ribereñas, los humedales y los sistemas hídricos; evaluar la situación actual de la interfaz urbana ribereña; definir criterios técnicos y metodológicos para la delimitación de los Entornos Urbanos Ribereños; y elaborar lineamientos para futuras regulaciones urbanas y ambientales.
Entre los principales ejes de trabajo se encuentran la preservación del paisaje ribereño, la protección ambiental, el fortalecimiento de la resiliencia territorial y la promoción de proyectos urbanos y turísticos sostenibles que mejoren la calidad de vida y potencien el vínculo histórico de Santa Fe con el río.
La iniciativa se enmarca, además, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, especialmente en aquellos vinculados a ciudades sostenibles, acción climática y preservación de ecosistemas.
En este sentido, la funcionaria destacó que el actual Reglamento de Ordenamiento Urbano menciona dos áreas especiales —las ribereñas y los cordones verdes—, pero no desarrolla una regulación específica para ellas.
“El proyecto propone mirar todas estas áreas de manera integral, con una visión más resiliente y adaptada a nuestro entorno natural. A partir de la superposición de las áreas ribereñas y los cordones verdes surge una nueva figura jurídica: la de los Entornos Urbanos Ribereños. Lo que buscamos es dejar de pensar esa relación como una línea divisoria y comenzar a entenderla como una interfaz que habilite nuevos usos respetuosos de la naturaleza”, concluyó Wendler.



