El cierre definitivo de la Dirección Nacional de Vialidad, anunciado por el vocero presidencial Manuel Adorni y oficializado este martes en el Boletín Oficial, desató una ola de críticas en todo el país. En Santa Fe, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, expresó su “profunda preocupación” por la medida dispuesta por el presidente Javier Milei y advirtió que “las rutas nacionales seguirán a la deriva”.
“No tenemos muchas precisiones de qué es lo que piensan hacer y obviamente que esto va más en la misma línea de lo que eso fue en los últimos tiempos, ¿no? El abandono de las rutas nacionales, del mantenimiento, con la peligrosidad enorme que significa para las miles de personas que usamos las rutas”, afirmó Enrico-
El funcionario provincial cuestionó que el Gobierno nacional se enfoque exclusivamente en desmantelar organismos sin presentar un plan concreto para la conservación de los 40 mil kilómetros de rutas nacionales: “Evidentemente lo único que tiene relevancia en todo esto es cerrar organismos, pero sin dar respuesta a qué pasa con las rutas”.
Según Enrico, desde la asunción de Milei la obra pública nacional se encuentra paralizada, con consecuencias directas en la infraestructura vial. “Cuando asumió el presidente Milei todo eso se paralizó, las rutas quedaron a la deriva y seguirán a la deriva por ahora porque no hay ningún plan en el corto plazo”, remarcó.
Además, criticó que pese a la falta de mantenimiento, el Estado nacional continúa cobrando impuestos vinculados a la red vial: “Lo que sí digo es que los impuestos lo siguen cobrando, porque cada vez que vos cargas en la estación de servicio estás pagando un impuestito para reparar rutas, que se lo viene quedando Caputo hace ya bastante”.
El anuncio del gobierno de Javier Milei
El vocero presidencial Manuel Adorni anunció este lunes la disolución de la Dirección Nacional de Vialidad, la Comisión Nacional del Tránsito y Seguridad Vial y la Agencia de Seguridad Vial. La decisión fue argumentada como parte del plan del Gobierno para eliminar “estructuras estatales corruptas” y se enmarca en las facultades delegadas por la recientemente sancionada Ley Bases.
“La corrupción en la obra pública tiene su acta de defunción firmada”, declaró Adorni, quien adelantó que 9.120 kilómetros de rutas nacionales pasarán a estar bajo un nuevo sistema de concesión con “nuevas normas y controles”.
La medida generó inquietud en los gobiernos provinciales, que temen quedar desprovistos de apoyo para mantener rutas claves del país. “Todas las provincias están viendo cómo las rutas nacionales se están viniendo abajo”, señaló Enrico, quien reiteró que sin mantenimiento permanente, el deterioro avanza más rápido y encarece cualquier futura intervención.
Desde Santa Fe anticipan que se estudiarán alternativas para atender las rutas más críticas, pero advierten que el problema excede las competencias provinciales. “La ruta es una infraestructura que si no tiene un mantenimiento permanente, el paso del tiempo agrava mucho más y hace mucho más cara la recuperación”, concluyó el ministro.


