El Gobierno de Santa Fe comenzó a instalar carteles gigantes en rutas nacionales estratégicas que atraviesan el territorio provincial, con el objetivo de dejar claro que el mantenimiento de esos corredores es responsabilidad del Estado nacional, hoy ausente. Las señales advierten, en letras blancas sobre fondo rojo: “¡ATENCIÓN! Aquí empieza la Ruta Nacional [número] mantenida por el Estado Nacional”.
Los primeros carteles fueron colocados en tres vías críticas: la Ruta Nacional 33, la Ruta Nacional 11 y la Ruta Nacional A012
El gobernador Maximiliano Pullaro fue contundente al justificar la decisión: “Nos incomoda mucho cuando hacemos un esfuerzo muy grande para tener las rutas en condiciones. Invertimos cerca de 400 millones de dólares. Las rutas nacionales están en muy mal estado y ese estado catastrófico genera muertes de santafesinos todas las semanas”, advirtió.
Y agregó: “Compartimos la necesidad del equilibrio fiscal, pero no se pueden abandonar las responsabilidades del Estado”.
“Señalizamos qué rutas son provinciales para que, si estuvieran mal, la sociedad nos reclame a nosotros —aunque hoy no lo están—. Y señalizamos las rutas nacionales para que quede claro que no es nuestra competencia”. Según explicó, Santa Fe incluso ofreció hacerse cargo de esos corredores, pero no recibió respuesta. “Le pedimos al ministro Caputo que nos las transfiriera, y nosotros las íbamos a arreglar y administrar. No lo hicieron”, sentenció.
Santa Fe contra Nación por las rutas
El conflicto se profundizó semanas atrás, cuando el Gobierno nacional resolvió de manera unilateral cancelar las obras de mantenimiento en el tramo más deteriorado de la Ruta 33, entre Sancti Spíritu y Rosario, un corredor clave para la producción del sur santafesino. La anulación también alcanzó la Ruta 178, entre Las Rosas y el empalme con la 33, donde las empresas adjudicatarias ya estaban confirmadas.
El reclamo provincial tiene también un trasfondo económico estructural. Por las rutas de Santa Fe circulan más de 2,2 millones de camiones por año, en su mayoría vinculados a la producción agrícola e industrial que se exporta a través de los puertos del Gran Rosario. Esa carga pesada, que beneficia directamente al Estado nacional en términos de divisas, acelera el deterioro de la red vial.
Según datos oficiales, más de 2.700 kilómetros de rutas nacionales en la provincia están hoy sin obras activas, incluyendo las rutas 7, 8, 9, 11, 33, 34, A007, A008 y A012. Con la disolución de Vialidad Nacional y la ausencia de nuevas licitaciones, la infraestructura vial nacional atraviesa un momento crítico que impacta directamente en la seguridad vial, la logística productiva y la vida cotidiana de miles de personas.


