Este jueves, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos dio a conocer que la desocupación en el país llegó al 7,6% en el segundo trimestre, afectando a más de 1,6 millones de argentinos. Esta cifra es un poco más baja que el 7,7% del primer trimestre. Sin embargo, en el Gran Santa Fe, la situación es diferente: la desocupación subió un 0,5%. En el primer trimestre estaba en 7,6%, pero en el segundo llegó al 8,1%.

El informe muestra que, en los últimos tres meses de 2024, la región tuvo 20.000 desocupados, mil más que en el primer trimestre. En comparación con el año pasado, no hubo cambios, ya que la cifra es exactamente la misma. En el mismo período de 2023, el Indec también reportó un 8,1% para el Gran Santa Fe.

Según el INDEC, el PBI se hundió 3,4% en la primera mitad de 2024

Los números de desocupación en Rosario 

La tasa de desocupación en el Gran Rosario subió casi dos puntos en solo un trimestre, alcanzando el 7,2% en el segundo trimestre de 2024, comparado con el 5,6% del primero. Esto significa que 14.000 personas más están sin trabajo en la región.

La mayoría de estos son 13.000 que entraron al mercado laboral y no encontraron empleo, y otras mil que perdieron su trabajo en el último año. Así lo indican los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El organismo de estadísticas informó que, a nivel nacional, la tasa de desempleo llegó al 7,6% entre abril y junio, lo que significa un aumento de 1,4 puntos en comparación con el mismo período de 2023.

El Gran Rosario se convirtió en la zona con la mayor tasa de desocupación, siendo la primera en superar los dos dígitos, alcanzando el 11% en este nuevo ciclo recesivo. En el primer trimestre del año, el mercado laboral de Rosario se había reducido, lo que hizo que el desempleo cayera al 5,6%. Pero esa cifra no reflejaba una mejora real, ya que muchas personas simplemente dejaron de buscar trabajo por las dificultades económicas.

En el segundo trimestre, la historia fue diferente: la región se volvió la segunda con mayor tasa de actividad (50,8%) en el país, solo detrás de la ciudad de Buenos Aires. Este indicador muestra el porcentaje de la población que participa en el mercado laboral.

Sin embargo, la nueva oferta de empleo no fue suficiente para satisfacer la demanda. Además, se destruyó empleo, con la tasa de ocupación bajando del 48,5% al 47,2%, y el subempleo aumentando del 6,2% al 7,5%.