El Tate venció por 1 a 0 al puntero del campeonato con gol en contra de Elías Gómez. Cortó un racha de tres derrotas consecutivas y sumó 39 puntos que lo deja bien posicionado para la clasificación a una copa internacional.

El Tate venció a Vélez por 1 a 0 en el 15 de Abril con gol en contra de Elías Gómez a los 9′ minutos del segundo tiempo.

De esta manera, el equipo del Kily González corta una racha de tres derrotas, suma 39 puntos y se ilusiona con la clasificación en la Copa Sudamericana.

En la última fecha el equipo rojiblanco enfrentará a Defensa y Justicia, quien también disputa un lugar para clasificar a una copa internacional.

“Ver al 15 de Abril así, me llena de felicidad”

Luego del partido, el entrenador Tatengue compartió sus sensaciones en conferencia de prensa. En primer lugar, se mostró exultante porque su equipo pudo estar a la altura contra uno de los que mejor juega en el fútbol argentino. No era nada fácil. Hablamos mucho colectivamente e individualmente ey fuimos muy profundo, dejando de lado muchas cosas, priorizando el bien de Unión y hacer feliz a nuestra gente. Hoy ver al 15 de abril así me llena de felicidad, ver a la gente de Unión contenta, con esas sonrisas que uno, cuando mira la platea, te transmiten tantas cosas”.

González describió al triunfo como “un combo completo que pone al partido entre uno de los mejores que hemos hecho”, por darse después de tres derrotas seguidas, por “ganar de nuevo en nuestra cancha y tener ilusiones de entrar a una Copa Internacional”.

Fiel a su estilo emocional y consultado por la relación que tiene con sus dirigidos, el Kily reconoció que “los quiero. Como les digo siempre, hay una relación muy profunda en todo sentido. Nosotros venimos transitando situaciones y las dejamos de lado para focalizarnos en poder lograr este objetivo que tanto nos ilusiona a nosotros y a toda nuestra gente”.

La actitud: factor clave

El entrenador Tatengue destacó el cambio actitudinal que tuvo la escuadra de La Avenida, tras una mala racha. “Cuando te miras a la cara con tu compañero y te comprometes, ya no hay vuelta atrás. Tuvimos una charla muy buena después del almuerzo, donde yo me explayé de una manera contundente y les pedí que hoy era, más que nunca, hasta el final, que podíamos, que no nos quieran hacer creer que Unión no juega a nada”.

En un tramo de la conferencia, el técnico valoró las actuaciones puntuales de algunos jugadores en el triunfo del sábado.

La alegría del chico Verde: “voy a contar una intimidad. Hoy estábamos sentados en la charla y Simón (Rivero), por la molestia en el tobillo, no pudo llegar. Y decidí que juegue Lionel. Estaba medio con la cabecita gacha. y digo ‘va a jugar Lionel’. Levantó la cabeza, me miró a los ojos como diciendo las sensaciones que habrá sentido. Uno tuvo la suerte en su momento de vivirlas. Creo que tiene un futuro increíble”.

La sorpresa de Gerometta: “Lo de Tati demuestra de qué manera nosotros manejamos el grupo de jugadores. Le damos las mismas herramientas a todos. Después,  tengo que elegir y a veces acierto, a veces no. Fue uno de los mejores, la defensa estuvo extraordinaria”.

La actitud de Orsini: Nicolás tenía que hacerse cargo del jugador que es y Unión lo necesitaba más que nunca. Cuando uno habla con el corazón en la mano es normal que estos jugadores se te entreguen como se te entregan”.

La seguridad de Cardozo: “cuando le toca responder, aparecen algunas acciones, especialmente la del final, una pelota que sacó. Estuvo seguro, nos transmite tranquilidad, eso es lo que buscamos, que cada arquero que le toque jugar genere eso para que el equipo esté tranquilo, especialmente en esa posición”.