Una vez consumada la salida de la entidad de la Avenida López y Planes, y de haberse despedido del plantel dentro del vestuario en Florencio Varela, el director técnico se acercó a los micrófonos de los medios y pidió no responder preguntas, sino que él realizó un monólogo sobre su salida de la institución, en la víspera del cumpleaños 118.
“Unión quedará guardado en mi corazón”
“No voy a hablar de lo sucedido porque no vale la pena, no tiene sentido hablarlas, sólo les digo que me quedo con la tranquilidad que nos vaciamos, con aciertos y errores siempre dejamos lo mejor de todo para el grupo y para el club. Crecí y maduré mucho estando en el club, le agradezco a la gente de Unión; me quedo con lo que pasó en el vestuario con mis jugadores… la emoción de ellos”, sostuvo el técnico en la zona mixta.
Dejando claro en sus primeras palabras que no se refirió nunca de la manera en que se dio la salida, sobre todo tomando como referencia que la entidad informó la salida del Kily González a través de sus redes sociales. (aspecto que no cayó bien en el cuerpo técnico).
El director técnico expresó sus sentimientos sobre casi los dos años que estuvo en la entidad: “Soy privilegiado haber trabajado tanto tiempo en el club y en un fútbol argentino que todos sabemos como es. Unión quedará guardado en mi corazón porque conseguimos cosas muy lindas, ojalá que el plantel cumpla el objetivo que se trazaron… porque se lo merecen y sobre todo porque son todos chicos muy buenos”.
Otro de los aspectos que destacó el entrenador fue algunas circunstancias que vivió dentro del vestuario: “Me voy contento por el gesto que tuvieron muchos de ellos que me regalaron sus camisetas. Me demostraron cariño y respeto porque siempre fuimos de frente, les deseo que les vaya bien de todo corazón”.
“Siempre intentamos hacer lo mejor posible, me llevo 11 camisetas, fue muy triste la reunión post partido, arrancaron pidiéndome perdón y le dije que no tenían que hacerlo porque es fútbol, se creó una relación bárbara y por eso yo siempre les decía cuando hablaba… mis jugadores o mis chicos porque así éramos, pero ya está y les deseo lo mejor a ellos. Fueron dos años maravillosos y le deseo lo mejor a toda la gente de Unión”.
La emoción del grupo
“Me quedo con esas lágrimas del vestuario, me voy feliz de haber intentado hacer todo con buena leche, siendo honesto, sincero, diciendo todo en la cara, buscando saber que mis jugadores saben como soy, los quiero y me quieren”, fue una de las últimas frases del entrenador antes de dejar los micrófonos santafesinos.
Aunque la última frase fue: “El fútbol es ganar, empatar o perder, ojalá pueda volver a dirigirlos, perdón por no aceptar preguntas, nada es más importante que Unión. Ojalá que les vaya excelente y que puedan cumplir ese sueño que tenían los hinchas y el equipo”.



