El Ministerio de Justicia y Seguridad implementó esta nueva modalidad, que estará a disposición de la Provincia “cuando la situación lo requiera”, aseguró el ministro Cococcioni en conferencia de prensa. Fue previo al encuentro de la Lepra ante Independiente por Liga Profesional.
Este martes se llevó adelante un operativo de control y requisa que llevaron adelante conjuntamente personal del Servicio Penitenciario y de la Policía de Santa Fe en el estadio de Newell’s Old Boys, previo al partido contra Independiente por la Liga Profesional del Fútbol.
Al respecto, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, detalló que “en el marco de las leyes de Emergencia en Seguridad y Orgánica del Servicio Penitenciario, instruimos a las secretarías de Asuntos Penales y de Seguridad Pública para que de manera coordinada y en conjunto puedan afectar recursos y elementos dependientes del Servicio Penitenciario a la operación policial preventiva”.
Y continuó: “En nuestra provincia, la Policía y el Servicio Penitenciario son institutos separados, institucionalmente, pero el Servicio Penitenciario es, esencialmente, una fuerza de seguridad, lo cual les implica una formación similar al del policía: militarizada, operacional, con manejo de armas, y procedimientos que implican el eventual uso de la fuerza pública; con lo cual se ha dispuesto a afectar de manera selectiva y coordinada recursos y personal del Servicio Penitenciario a tareas que hasta ahora sólo venía haciendo la Policía de Santa Fe”.
“Cuando la situación lo requiera, la Provincia va a poder contar con los recursos conjuntos del Policía y del Servicio Penitenciario, en aquellas funciones que tengan un adiestramiento especial, y que aporten un valor agregado a la producción de condiciones de seguridad”, precisó el ministro.
A continuación, Cococcioni detalló que “el estreno de esta nueva facultad, de esta tarea de colaboración, entre las dos fuerzas de seguridad que tiene la Provincia de Santa Fe, fue el procedimiento de control previo en el estadio de Newell’s Old Boys, donde se ha trabajado un protocolo especial a título preventivo, como parte de las medidas tendientes a reforzar y aumentar las condiciones de seguridad en los espectáculos deportivos, en las inmediaciones, y al momento de la desconcentración”.
Además, destacó que se trató de “una de las tareas en la que el personal penitenciario tiene una expertise muy consolidada, y vaya que sí lo ha demostrado en estos 11 meses y medio, en la requisa. Por esto, pensamos que resultaba pertinente, en esta ocasión, aplicar los esfuerzos del Servicio Penitenciario, al control previo de las instalaciones de los estadios, para permitir un control más minucioso; que se ha sumado al procedimiento habitual”.
“A partir de ahora se va a empezar a ver al personal penitenciario, de manera selectiva, y si su expertise resulta útil para una tarea determinada, acompañando al personal policial y desplegando en conjunto una tarea preventiva”, concluyó Cococcioni.
El procedimiento
Por su parte, la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, indicó que se “incorporó la requisa, tanto al ingreso como al egreso, de las personas que cuelgan las banderas, y para asegurarnos de que no se retire nada de adentro, requisamos los espacios donde guardan elementos; y también, las plateas y la popular, donde estuvieron colocándolos, durante aproximadamente una hora y media, con la intervención del grupo Canes. Además, se incorporaron paletas detectoras de metales para certificar que no se ingresó, ni se sacó, nada de la cancha en esos momentos”.
“Fueron requisados tres veces, dos veces por el servicio y una por el equipo de Explosivos. Este trabajo en conjunto de las dos fuerzas genera la sorpresividad necesaria para que no asuman que hay ‘zonas liberadas’”, señaló la secretaria.
Por último, el director de Seguridad en Eventos Masivos, Fernando Peverengo, destacó en conferencia que “siempre fue nuestro horizonte trabajar en equipo, y que el personal del Servicio Penitenciario se sume es muy valioso”; y detalló que “un operativo de cancha se trabaja en tres etapas: el ingreso, el partido en sí, y la desconcentración del público. Pero en la primera etapa, hay una parte especial que se llama hora cero, que es cuando el personal de explosivos recorre el estadio. Esta era una de las áreas a reforzar, por eso se avanzó en este sentido, pensando en que la gente pueda disfrutar de un evento masivo, en un marco seguro y controlado”.


