Colón volvió a dejar pasar una oportunidad clave en la Primera Nacional. Este domingo, el Sabalero cayó 2-0 ante Talleres de Remedios de Escalada por la fecha 31 del Grupo B y todavía no pudo sellar la permanencia en la categoría. Increíble.

El equipo rojinegro necesitaba apenas un punto para garantizar su continuidad en la divisional, pero ofreció otra vez una versión preocupante en el momento más delicado. Sin reacción, sin rebeldía y sin ambición, Colón se limitó a esperar un empate que nunca llegó y terminó cediendo con demasiada facilidad.

Restan nueve puntos en juego y tiene a Talleres a ocho. El próximo fin de semana el sabalero será local de Morón, uno de los animadores del torneo que pelea por ascender a primera.

La derrota en Escalada dejó expuesto un problema que se repite: la falta de carácter en instancias decisivas. Con la obligación de mostrar fortaleza, el Sabalero entregó una actuación apagada y conformista, que genera preocupación entre los hinchas y mantiene en suspenso un objetivo impensado a principio de año.

A falta de tres fechas para el cierre del campeonato, el interrogante es si Colón está en condiciones de reaccionar o si directamente el hincha se debe aferrar a que Talleres y CADU pierdan y así lo salven al sabalero.