Colón tuvo otro partido decepcionante en Floresta ante All Boys y, aunque terminó empujando y empatándolo sobre el final, se despidió del sueño del ascenso a Primera División. El Sabalero, que necesitaba ganar sí o sí para avanzar a cuartos de final, igualó 1-1, quedó eliminado del Reducido y sentenciado a jugar un año más en la Primera Nacional.

El equipo dirigido por Diego Osella no tuvo su mejor versión jugando como visitante y le tocó empezar perdiendo a poco de iniciada la segunda mitad por el gol de Jonathan Ferrari, producto de una pelota parada bien ejecutada por parte del Albo.

Sobre el final del partido, en el momento en que más empujó Colón, aun con poca claridad, Joel Soñora, que ingresó con la rebeldía y calidad que faltaba al Rojinegro, marcó el empate. No alcanzó: fue empate y eliminación.

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Colón empujó y empujó en los minutos finales, con desbordes de Braian Guille y Facundo Taborda, con tres 9 metidos en el área rival y con Soñora, que inexplicablemente jugó apenas 20 minutos, tratando de hilvanar alguna jugada.

Con este empate que se traduce en derrota, el conjunto rojinegro terminó abruptamente con la ilusión del pueblo sabalero, que se imaginó al menos competir hasta el final en el Reducido en busca de regresar a la Liga Profesional.

Colón y una conducción sin rumbo que lo llevó a lo inevitable

Después de haber acertado en la contratación de Iván Delfino, la Comisión Directiva del Sabalero no sostuvo al entrenador y tampoco volvió a dar en la tecla en elegir al nuevo conductor. Un penoso ciclo de Rodolfo De Paoli, que solo tuvo 6 partidos y perdió 4 de ellos, derivó en el regreso de un viejo conocido como lo es Diego Osella, con un mini interinato de Martín Minella de por medio.

Osella volvió a Colón al mismo tiempo que lo hizo Iván Moreno y Fabianesi como director deportivo, quien arribó prácticamente con la decisión tomada del nuevo DT o, en todo caso, fue quien bajó el martillo y nada más.

Lo cierto es que Osella no convencía del todo al hincha rojinegro, que todavía tenía en la retina el último paso del DT por el club –fueron 7 partidos dirigidos en 2020 sin ninguna victoria– y terminó sin hacerlo. En total, el técnico estuvo al mando del plantel durante seis partidos en este tercer ciclo, y solo consiguió un triunfo, en su presentación frente a Defensores de Belgrano.

“Tenemos que enfocarnos en el Reducido, es lo que más nos interesa”, había dicho el presidente Víctor Godano hace menos de un mes, cuando todavía tenía alguna esperanza de pelear para llegar a la final por el ascenso directo. Bastante poco duró la ilusión del plantel y del hincha sabalero en el Reducido, que para Colón fue de un solo partido.

En fin, Colón arrancó el 2024 con una idea y un rumbo claro, con un técnico (Iván Delfino) que conoce la categoría y tuvo un primer semestre admirable, más allá de que el equipo se fue desinflando en los últimos partidos. Pero la impaciencia del hincha y de la dirigencia hizo que los que tienen que tomar las decisiones, lo hicieran en forma apresurada y erróneamente.

La contratación –vaya uno a saber por qué– de Rodolfo De Paoli, que tuvo un olvidable paso por el club, un plantel que se vio trastornado por situaciones extrafutbolísticas y la apuesta por una vieja fórmula (Diego Osella) que dio resultado diez años atrás, son algunas de las explicaciones de por qué Colón este lunes por la noche, en Floresta, quedó sentenciado a volver a jugar otro año en la Primera Nacional.